Mirar y Dejar

Monólogo coral. Espacio díafano. Solo hay una pequeña ventana colgada. El/la intérprete ( o los 22) y todo lo que hay en escena van vestidos o pintados del mismo color, sin matices. La iluminación inicia tenue, a medida que avanza el texto va encendiéndose, incendiándose, a contra luz, hasta enceguecernos.

  1. Estaba tan cerca… No pude despedirme. Miré al Final fijamente, y entonces, comenzó a alejarse.
    Era un final con F mayúscula
  2. Esa mirada suya, ¿la olvidaré algún día? Me pregunto cuantos quedaremos. Hablar en plural ahora, es una provocación. (Pausa) Ha sido largo el viaje. Y oscuro. (Pausa) Sé que la caída es infinita, y no hay tiempo.
  3. Es inmenso ese silencio
  4. Ensimismarse, ¿se dice así?
  5. Ensimismarse es abandonar.
  6. Abandono entonces y me miro. Desde adentro. Siento que algo late, allí, donde no entiendo. Estar viva aún es una sorpresa.
  7. Lo que importa es R E S P I R A R. ¿Te acuerdas?
  8. Aún estoy aquí. Me estoy acostumbrando a este vértigo. Adicta al temblor de lo nuevo, a los minutos frescos, al momento que parece un aurora enceguecedora. Instantitos impalpables como el azúcar, esa más blanca y suave; volátil. (suspira)
  9. Eso, un sol blanco enorme como de azúcar glas, todo dentro.
  10. Vertiginosa yo. Me dejo habitar como si fuera una casa, un solar… un “pisito” con posibilidades. La risa y la congoja, me sorprenden todavía. Sólo esto me queda.
  11. Debería abandonar su mirada de una vez. Abandónica yo.
  12. Cariño mío, te fuiste. No somos nuestros, ni de nadie. Pero elijo llamarte así: “mío”. Aunque sea sólo el instante en que lo pronuncio; equivocada y llena. Lo diré en mayúsculas: M·Í·O. Otra vez errónea yo. Estoy lista. Ya he recorrido mis desiertos. Abro los ojos y no reconozco nada. Ese es el problema de ser propensa a los cambios. De insistir en la revolución.
  13. El renovarse tiene consecuencias.
  14. Estoy en el umbral de lo que falta. Todo me aburre, sin embargo ni ciega me estaría quieta. Estoy en la frontera del todo y nada. Me pican las manos. Creo que el día se deRRRRama ante mi y yo no puedo sostenerlo. Lo dejo ser, lo dejo iiiiiiiiiirse.
  15. Estoy ensolezada. ¿Se dice así? Es como haberse tragado al sol Amaneciéndome encima. Tantos porqués náufragos, huérfanos y bajo mis pies no hay nada, solo sol.
  16. Si no encuentro el Final -ese con F- me lo inventaré. Ya he visto lo que quería ver. ¿Se acordarán de venir a buscarme? Hablar en plural ahora, es una rendición. Todo es un engranaje: un nudo, una pieza, un punto por donde se tejen vidas. Hilos que rodean, enlazan, sostienen.
  17. (susurrando) si se trata de tocar fondo, me suena, lo he visto, creo que lo conozco. La ‘cornisa’, esa palabrota. O ‘abismal’, como me encannnta. Abismadora, encornisada. Me lo invento. Y mira que he dormido en camas distintas, y mira que tengo sellos en el pasaporte y mira que he naufragado veces. Creo que estoy lista. Incluso diría que estoy respirando bien.
  18. Esto se parece al vacío, como antes de despegar, como cuando tienes el impulso. Éeeeeese impulso. Ese aRRebato iRRefrenable. Todo con RR doble. Como enrrrrredarse y tener arrrrrrugas y arrrrrodillarse … ¡Marravilloso! Tengo las manos llenas, como los ojos. Por suerte todo se renueva, se olvida, si no, no me cabría la vida. Un poco de amnesia va bien; no hay quien administre tanta cosa. Tal vez el parpadeo sea un reset pequeñito, a medida de lo visto, siempre haciendo hueco para lo que sigue; inalterable, involuntario, imprescindible.
  19. No se si alguien está mirando. Mientras tanto me dejo llevar. No hay nada como dejarse. Dejar ser. Afuera están los otros, las otras, los ellos, los cuales, los cuantos, las quienes. Afuera hay testigos. ¿Estáis respirando? mirad a través del filtro, de la red, del paisaje.
  20. Siento un Deseo flotante dentro. Con D mayúscula. Como cuando la gente escribe la palabra Dios. Un señor o señora Deseo. Un deseo empedernido, Tozudo. Tozuda yo.
  21. Yo voy a desnudarme. Ignoraré el ultraje de los que miran con ojos-ácidos, ojos-máscara, ojos-especuladores, calculadores de pacotilla.
    Cada quien tiene sus cosas. Su territorio. ¿Lo entendéis? no hace falta arrebatarlo a nadie. Si me acordara de todo, sería diferente. O imposible. El olvido me salva. No hay gravedad. Sigo y no hay caída. Todo se expaaaaaaande. La gravedad es la única mentira. Y en la cima de todo: el aliento. La ausencia habitable, atravesable, violable, arrebatable… Ser ventana, ser casa, ser puente es lo que puedo. Huérfana. Entusiásmica yo.
  22. Cerraré los ojos de una vez.
    Algo se acaba y …. Llegar al Final y… Entender que hay más alládelalládelalládel … ver que bajo la capa externa de la piel hay otra y otra y… Una vida entera por estrenar. ¡Respiren! Por un instante o lo que sea que dure. Miren. Han llegado. Hablar en plural ahora, es una despedida.

2 respuestas a “Mirar y Dejar”

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: